Vapear se ha vuelto algo cotidiano. Muchos lo perciben como una opción “más limpia” que fumar y creen que apenas afecta a la boca. Pero la realidad es otra: aunque sus efectos no sean idénticos a los del cigarrillo tradicional, el vapeo tampoco es inocuo para dientes y encías.
Los líquidos de los vapers (con glicerina, propilenglicol, nicotina y aromas) se transforman en un aerosol que entra en contacto directo con el esmalte, las encías y la mucosa. Este aerosol puede aumentar la placa, inflamar las encías y reducir la saliva, tres factores clave en la aparición de problemas bucodentales.
Manchas: el color de tus dientes también cambia
El cigarrillo clásico mancha más, pero varios estudios de laboratorio han observado que el aerosol de los cigarrillos electrónicos también altera el color del esmalte frente a no consumir nada.
La nicotina, algunos pigmentos de los aromas y la mayor cantidad de placa hacen que sea más fácil que los dientes se vean:
- Más amarillentos.
- Con manchitas cerca de la encía o entre piezas.
Es decir: el vaper puede no teñir tanto como el tabaco, pero sí puede apagar tu sonrisa con el tiempo.
Caries: un riesgo real aunque no haya humo
Las revisiones recientes señalan que las personas que vapean con frecuencia pueden tener más riesgo de caries que quienes no fuman ni vapean.
Esto ocurre porque:
- El aerosol de glicerina y saborizantes es pegajoso y facilita que se forme una placa más gruesa, rica en bacterias cariogénicas como Streptococcus mutans.
- El vapeo puede reblandecer el esmalte y la dentina, haciéndolos más vulnerables a los ácidos.
- La boca seca es más frecuente, y menos saliva significa menos defensa frente a la caries.
En la consulta esto se traduce en caries entre los dientes, alrededor de empastes o cerca de la encía, muchas veces en bocas que antes estaban sanas.
Encías: más sangrado y peor soporte
Los meta-análisis que comparan vapers, fumadores y no fumadores muestran un patrón claro: quienes vapean tienen más placa, más sangrado y peor salud periodontal que las personas que no fuman, aunque en general menos daño que los fumadores de tabaco.
El aerosol y la nicotina pueden:
- Alterar la respuesta de las células de la encía y del hueso.
- Favorecer bacterias ligadas a la periodontitis y a la periimplantitis.
Clínicamente, eso se traduce en encías enrojecidas, inflamadas, que sangran con facilidad y, si se mantiene en el tiempo, en pérdida de soporte óseo y movilidad dental.
Boca seca y mal aliento
Otro punto importante: la xerostomía (boca seca). Revisiones con miles de participantes han encontrado que las personas que utilizan cigarrillos electrónicos refieren más sequedad oral que los no fumadores e incluso que muchos fumadores de tabaco.
Una boca con poca saliva:
- Se caria antes.
- Tiene más halitosis, por la descomposición de restos y la placa acumulada.
Además, revisiones sobre microbiota oral describen un desequilibrio de la flora en usuarios de vaper, con más bacterias relacionadas con infección e inflamación.
Te ayudamos a proteger tu sonrisa
En Campus Dental entendemos que detrás del vapeo suele haber motivos reales: reducir el tabaco, manejar el estrés o sentirse más seguro. Nuestro trabajo no es juzgarte, sino acompañarte.
Si has empezado a notar manchas, sensibilidad, sangrado de encías o boca seca, pide una primera valoración en Campus Dental. Revisaremos contigo el estado de tu boca, te explicaremos con claridad qué está pasando y diseñaremos un plan a tu medida: desde reforzar la higiene hasta ayudarte, si lo deseas, a reducir o dejar el vapeo.
Tu sonrisa puede seguir adelante; nosotros te acompañamos en el proceso.




