¿Cuándo deben los niños empezar a usar pasta dental con flúor?

Los primeros dientes suelen llegar acompañados de pequeños cambios en la rutina diaria. De repente, ya no solo importa la alimentación o el descanso: también empieza el cuidado de la boca. En esa etapa, tan nueva para muchas familias, hay un gesto sencillo que conviene incorporar desde el principio: el cepillado con pasta dental con flúor.

La recomendación es empezar en cuanto erupciona el primer diente. Lo importante, desde ese primer momento, es utilizar una pasta adecuada, poner una cantidad muy pequeña y realizar el cepillado con ayuda de un adulto. Así, de forma simple y constante, el esmalte empieza a estar protegido desde los primeros meses y se reduce el riesgo de caries en una etapa especialmente delicada.

Desde el primer diente

A partir de la erupción del primer diente, la higiene oral ya debe formar parte de la rutina diaria. En este punto, la recomendación es cepillar dos veces al día con pasta de 1000 ppm de flúor. Además, conviene dar especial importancia al cepillado de la noche, ya que es el más importante del día.

Por otro lado, aunque sean dientes temporales, su cuidado influye mucho más de lo que a veces parece. Los dientes de leche ayudan al niño a masticar bien, intervienen en el desarrollo del habla y también mantienen el espacio necesario para los dientes definitivos. Por eso, empezar pronto no solo ayuda a prevenir caries, sino que también favorece un buen desarrollo de la boca desde el inicio.

Qué pasta dental con flúor debe usar un niño según su edad

A la hora de elegir una pasta dental infantil, conviene fijarse en dos aspectos muy concretos: la concentración de flúor y la cantidad que se pone sobre el cepillo. En la práctica, esos dos detalles son los que marcan la diferencia entre una higiene adecuada y un uso poco eficaz.

De 0 a 3 años

Desde que aparece el primer diente y hasta los 3 años, se recomienda una pasta con 1000 ppm de flúor en cantidad equivalente a un grano de arroz o una pequeña mancha. Aunque a simple vista parezca insuficiente, esa cantidad es la adecuada para esta etapa. De hecho, cuando el cepillado se hace bien y se mantiene con constancia, esa pequeña dosis resulta suficiente para proteger el esmalte sin aportar más cantidad de la necesaria.

De 3 a 6 años

A partir de los 3 años, la cantidad de pasta pasa a ser del tamaño de un guisante. En esta etapa, además, la pasta suele mantenerse en 1000 ppm, aunque en algunos niños puede ajustarse según su riesgo de caries y la valoración del odontopediatra.

En otras palabras, no todos los niños tienen exactamente las mismas necesidades. Si hay antecedentes de caries o dificultades con la higiene, puede ser recomendable adaptar la pauta de manera individual.

A partir de los 6 años

Desde los 6 años, lo habitual es utilizar una pasta de 1450 ppm, también en cantidad tipo guisante. Aun así, aunque el niño gane autonomía y quiera cepillarse solo, sigue necesitando supervisión. A estas edades todavía no siempre tiene la destreza suficiente para limpiar bien todas las zonas, especialmente las muelas y la línea de la encía.

Empezar pronto ayuda a proteger mejor sus dientes

Empezar bien desde el primer diente ayuda a proteger la salud bucodental del niño de una forma sencilla y segura. Además, cuando las pautas son claras y se adaptan a cada etapa, la rutina diaria resulta mucho más fácil de mantener.

En Campus Dental ayudamos a las familias a cuidar la boca de sus hijos con tranquilidad, cercanía y un enfoque personalizado. Si tienes dudas sobre la pasta dental con flúor, el cepillado o el momento adecuado para una primera revisión, puedes consultarnos.

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